Recuerdo ese día en que dijiste que el amanecer era nuestro.
El sol empezaba a entrar por la ventana mientras descansabas a mi lado, me habías despertado susurrándome esa frase y abrazándome como siempre hacías por las mañanas. Podrán llamarlo rutina, pero es mi rutina preferida. Tenerte cada mañana al despertar, ser lo primero que escucho, lo primero que toco y lo primero que veo.
"Trabaja para mi" dijiste, "y le he encargado que te haga feliz a cada momento y que aparezca cuando yo no puedo, así que podría decirse que el amanecer es tuyo".
Siempre has sabido utilizar las palabras, los momentos, se te da especialmente bien combinar ambos para hacer que se me pusiera la piel de gallina, para enloquecerme y hacerme sonreír como una idiota.
Contemplé mi amanecer esa mañana junto a ti, pero solo para contentarte, no lo necesitaba, no si estabas ahí conmigo.
Sun wont shine forever
2/19/2012
2/03/2012
1/29/2012
Nada es suficiente.
1/18/2012
Fomas parte de ello.
Y si juntamos las letras ¿Apareces tú?
Son demasiadas horas en vela y nada que decir, tengo que admitir que sentencio lo nuestro diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás, fue mi mayor error. Las cosas acaban por diferentes razones, cobardía o mala suerte tal vez, y tan solo pienso que ya no hay ganas de seguir el show, ni de continuar fingiendo, que te has ido y te has perdido.
Quizás te estoy mintiendo, resulta que no puedo aceptar que aún te eche de menos y que este menos vaya aún a más.
Tal vez, ¿Has pensado en renunciar? Yo aún no.
Pienso quedarme hasta el fin, hasta que digas “no da para más”. Siempre gritabas lo mismo “Que sea cierto el jamás”, pero lo olvidaste de repente. Tengo que admitir que no hay frenos ni hay dirección, creo que he perdido el control, aunque de es hace tiempo, ya hace algunos siglos que he empezado a sospechar que he caído sin quererlo en tu gravedad, y tu sin embargo te deslizas como si fueras de viento y al contacto con mis dedos te desvanecieras.
Tan fácil y tan simple y no sé como expresarlo, pero todo cambio y yo no quiero porque si tu magia ya no me hace efecto ¿Cómo voy a continuar? Y sé que si no hacemos algo el hielo durará mil años. Quizá lo he estropeado aun más, si es así italic;">que bajen tus labios y me callen.
Y yo solo puedo hacer una cosa. Ahora me escondo Ahora me escondo te observo y te puedo decir: “Yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar”.
Son demasiadas horas en vela y nada que decir, tengo que admitir que sentencio lo nuestro diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás, fue mi mayor error. Las cosas acaban por diferentes razones, cobardía o mala suerte tal vez, y tan solo pienso que ya no hay ganas de seguir el show, ni de continuar fingiendo, que te has ido y te has perdido.
Quizás te estoy mintiendo, resulta que no puedo aceptar que aún te eche de menos y que este menos vaya aún a más.
Tal vez, ¿Has pensado en renunciar? Yo aún no.
Pienso quedarme hasta el fin, hasta que digas “no da para más”. Siempre gritabas lo mismo “Que sea cierto el jamás”, pero lo olvidaste de repente. Tengo que admitir que no hay frenos ni hay dirección, creo que he perdido el control, aunque de es hace tiempo, ya hace algunos siglos que he empezado a sospechar que he caído sin quererlo en tu gravedad, y tu sin embargo te deslizas como si fueras de viento y al contacto con mis dedos te desvanecieras.
Tan fácil y tan simple y no sé como expresarlo, pero todo cambio y yo no quiero porque si tu magia ya no me hace efecto ¿Cómo voy a continuar? Y sé que si no hacemos algo el hielo durará mil años. Quizá lo he estropeado aun más, si es así italic;">que bajen tus labios y me callen.
Y yo solo puedo hacer una cosa. Ahora me escondo Ahora me escondo te observo y te puedo decir: “Yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar”.
1/09/2012
She's broken.
"La útima silaba quedó suspendida en el aire, como desgajada. Para ser precisos, no dejó de hablar. Sus palabras se habían esfumado de repente. Intentó continuar, pero ya no quedaba nada. Algo se había perdido. O quizás era yo quien lo había echado a perder. Tal vez mis palabras habían llegado finalmente a sus oídos, al fin las había comprendido y había perdido las ganas de seguir charlando."
Murakami - Tokio Blues
Murakami - Tokio Blues
1/02/2012
2011





Este 2011 ha sido un gran año, en realidad no he hecho nada fuera de lo normal, nada extraordinario, pero con todo y con nada me parece que se merece ser recordado como un buen año. Risas, lloros, enfados tontos, enfados serios, conciertos, fiestas, chorradas, cambios, confesiones.
He de decir que de las primeras horas del 2012 apenas recuerdo nada, pero da igual porque intuyo que será un gran año. Acostumbro a no crearme expectativas, para no desilusionarme, pero esta vez no, esta vez voy a esperar lo mejor.
Y siendo realistas se lo debo a ellas.
12/20/2011
Ser valiente (no) es sólo cuestión de verte.
Ella me contó todo el miedo que tenía a que llegara esa noche, las ganas locas que tenía de que pasase, y me dijo todos y cada uno de los planes que tenía para librarse. Así que cuando la vi ahí plantada delante de mime imaginé que algo tenía que haberla salido mal, aunque yo había encontrado perfectos todos sus planes.
- ¿Y? ¿Qué ha pasado?
- ¡Cinco segundos! Solamente eso ha necesitado para hacerme cambiar de opinión y saltar de la cama. ¿Sabes la de tiempo que llevo planeando ésto?
- Lo sé...
- No, realmente no lo sabes.
(Debo agradecerte esa noche, aunque desaparecieras como siempre, me hiciste ser valiente)
- ¿Y? ¿Qué ha pasado?
- ¡Cinco segundos! Solamente eso ha necesitado para hacerme cambiar de opinión y saltar de la cama. ¿Sabes la de tiempo que llevo planeando ésto?
- Lo sé...
- No, realmente no lo sabes.
(Debo agradecerte esa noche, aunque desaparecieras como siempre, me hiciste ser valiente)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
